
Un reciente estudio realizado en conjunto por la Universidad de Nuevas Ciencias Médicas y el Instituto Politécnico Nacional ha demostrado que los campos magnéticos estáticos (CME), generados por imanes, pueden modificar el comportamiento de las bacterias. En particular, la bacteria Escherichia coli (E. coli) mostró cambios en su tamaño y en su respuesta eléctrica tras ser expuesta a un campo magnético de 0.1 Tesla.
Un equipo de investigadores expuso E. coli a distintos arreglos de imanes: cara norte, cara sur y una combinación norte-sur. Se analizaron los efectos en la longitud celular y en la conductividad eléctrica de la bacteria.
Este es el primer estudio publicado por la Universidad de Nuevas Ciencias Médicas, también conocida como Escuela Superior de Biomagnetismo Isaac Goiz Durán marcando un paso significativo en su compromiso con la investigación científica. Gracias a la colaboración con el Instituto Politécnico Nacional, estos hallazgos podrían abrir nuevas oportunidades en la aplicación de campos magnéticos en salud y biotecnología.
Este estudio demuestra que los campos magnéticos tienen un impacto real en los organismos vivos, influyendo en su estructura y comportamiento. Aunque aún queda mucho por investigar, el papel del biomagnetismo en la biología y la salud es un campo prometedor que podría revolucionar futuras aplicaciones terapéuticas.
Martínez-Elena, A. Z. & Terán-Melo, J. L. (2024). “Estudio de los efectos de campo magnético estático en la longitud de la bacteria Escherichia coli y de sus propiedades eléctricas”. Reunión Nacional Académica de Física y Matemáticas, (29). Disponible en: https:// drive.google.com/file/d/1WTFYap6ZeMQ2sV5SCPVoM0CAlSKdPa5l/view